IV.
La reconstrucción
de las relaciones
de convivencia en la verdad, en la justicia y en el amor
Ideologías defectuosas y erróneas
212. Como en el tiempo pasado, también en el nuestro los progresos de
la ciencia y de la técnica influyen poderosamente en las relaciones
sociales del ciudadano. Por ello es preciso que, tanto en la esfera nacional
como en la internacional, dichas relaciones se regulen con un equilibrio más
humano.
213. Con este fin se han elaborado y difundido
por escrito muchas ideologías. Algunas de ellas han
desaparecido ya, como la niebla ante el sol. Otras han sufrido
hoy un cambio completo.
Las restantes van perdiendo actualmente, poco a poco, su influjo
en los hombres.
Esta desintegración proviene de hecho de que son ideologías que
no consideran la total integridad del hombre y no comprenden la parte más
importante de éste. No tienen, además, en cuanta las indudables
imperfecciones de la naturaleza humana, como son, por ejemplo, la enfermedad
y el dolor, imperfecciones que no pueden remediarse en modo alguno evidentemente,
ni siquiera por los sistemas económicos y sociales más perfectos.
Por último, todos los hombres se sienten movidos por un profundo e invencible
sentido religioso, que no puede ser jamás conculcado por la fuerza u
oprimido por la astucia.